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“Hacerse consciente del tiempo de producción de un objeto y de su valor”

Serigrafista - Out of Office

Émilie Chatelas  

Émilie Chatelas  |  Serigrafista – Out of Office

Conocemos a Émile en Lantoki.es, un co-working o mejor dicho un co-sewing, porque además de contar con un espacio de trabajo, pone el material a disposición de todos los profesionales de los tejidos. Es en este lugar privilegiado y propicio a la creatividad donde Émile ha instalado su taller de serigrafía. Hace uso de una técnica china ancestral de imprenta que utiliza plantillas (antaño eran de seda) intercaladas entre una pantalla y un soporte que puede ser tanto de papel, como de cartón, metal, vidrio, madera, etc. Émile crea sus propias ilustraciones a mano y práctica con pasión esta técnica artesanal a la que Andy Warhol y Roy Lichtenstein se entregaban en su tiempo sin moderación.
En otoño de 2013 decide lanzar su propia marca, Out of Office, un proyecto que aúna prendas equitativas, talleres de serigrafía e impresión de motivos sobre tela y papel.

¿Puedes explicarnos en qué consiste tu técnica de trabajo? ¿En qué la consideraríamos slow?

Yo parto de una pantalla, generalmente de madera, con una malla blanda de nylon o poliéster sobre la que aplicamos una capa de emulsión fotosensible en la oscuridad que luego dejamos secar. Después, con un alógeno, se revela la emulsión que va a quedar sensibilizada allí donde está en contacto con la luz. Con la ayuda de un papel transparente sobre el que diseñamos a mano o mediante una técnica de imprenta, la zona en contacto con la luz queda impresa sobre la malla, que se convierte en plantilla. Luego utilizo esta plantilla para crear sobre la propia tela, ¡he aquí la ventaja de estar instalada en un taller de costura donde puedo recuperar retales para mis experimentos!

Aquí hemos desarrollado una manera de imprenta muy home-made, slow, por así decirlo. Todo es realizado a mano, con una insoladora que yo misma fabriqué. Yo explico en cualquier momento durante mis cursos como puede reproducirse la máquina, para que cualquiera pueda tener un pequeño taller de serigrafía en casa.

¿Impartes cursos de serigrafía?

Si, en este espacio propongo diferentes fórmulas: mensuales, de muchas sesiones, o cursos en los que cada persona puede desarrollar su propio producto; intensivos de una sesión, donde podemos crear un producto simple y personal, con un solo color; experimental, cursos sin procedimiento de insoladora ni de serigrafía tradicional, que son más afines a la fotografía con la revelación de una pantalla.

¿Cuál ha sido el detonante para cambiar tu forma de trabajar hacia una actividad más slow?

Yo era infografista de una gran compañía americana. Estaba harta. Lo dejé una vez, consiguieron que volviera, la segunda vez que lo dejé fue la definitiva. Quería ser autónoma, independiente, montarme algo por mi cuenta. Paralelamente deseaba continuar con la serigrafía en la que me inicié gracias a Sergio Rocha del taller Lalula.org.

Al principio buscaba combinar la infografía y la serigrafía, pero resultó que tuve más demanda de ésta última. Fue entonces cuando creé mi propia marca, al principio con la idea de hacer pequeños regalos a mis amigos, funcionó rápidamente. El éxito me sorprendió al principio. Por otro lado, no deje totalmente de lado el ordenador. Los diseños y motivos mayoritariamente se hacen a mano y son retocados con la ayuda del ordenador.

Motivos realizados a mano y retocados por ordenador, Émile es el ejemplo perfecto de la harmonía que puede existir entre lo artesano y las nuevas tecnologías. Aquí, serigrafía e infografía.

Un consejo, ¿un truco de vida slow?
Ser creativo y hacer trabajar la imaginación. En Lantoki, donde trabajo la serigrafía, hay máquina de coser disponibles, y con la ayuda de Sandra y Urko, pude iniciarme en la costura y por ejemplo confeccionar un vestido a medida. Haciendo las cosas uno mismo, encontramos el placer de la creación, del aprendizaje y al mismo tiempo podemos ahorrar. El único contratiempo; el tiempo. Hacer un vestido (sobre todo la primera vez) requiere más tiempo del que yo hubiera podido imaginar. Al mismo tiempo, es una buena manera de darse cuenta del tiempo necesario para la producción de cada artículo, y por tanto de su valor.

¿Un lugar slow en Barcelona?

Existe en el Raval un mercado de alimentación que adoro, Green Farmers BCN, una cooperativa que vende frutas y verduras. Hay productos bio, pero no solamente eso. Tiene una hermosa pancarta a la entrada que dice: “esta tienda es imperfecta y tiene la intención de seguir siéndolo. Si tú eres perfecto, esta tienda no es para ti”.

Los precios son asequibles porque no hay muchos intermediarios entre el productor y el comprador. El placer de poder comprar aquí no tiene nada que ver con ir a una gran superficie.

¿Un lugar slow donde sea?

¡Cualquier lugar accesible a pie o en bicicleta! Este verano, junto a mi marido, planeamos ir a las islas Baleares en barco, y llevarnos nuestras bicicletas para desplazarnos con ellas una vez allí. La idea es evitar al máximo el coche o el avión, y de volver a tomar consciencia de las distancias que nos separan de nuestro lugar de vacaciones.

OUT OF OFFICE

www.outofofficeshop.com

Encontrarás sus productos en SlowMov

Carrer Luís Antúnez 18, 08006 Barcelona